Recorre una planta o un centro logístico de última generación y probablemente los encuentres: robots que manipulan productos con precisión y sistemas automatizados que trasladan pallets, cajas o contenedores de un punto a otro con movimientos coordinados.
La tecnología impresiona. Y, para muchas empresas que todavía no trabajan con robótica, también puede generar algunas dudas.
“En muchos casos, las personas llegan a nosotros con dudas y cierta sensación de estar abrumadas por todo lo relacionado con la robótica”, explica Fabián Audisio, VP de Ventas de TRG para LATAM y especialista en robótica desde hace años.
La cuestión no es decidir si los robots son una tecnología atractiva. La pregunta realmente importante es otra: ¿por dónde empezar? Los desafíos que llevan a las empresas a considerar robótica son mucho más concretos. Los mercados laborales son cada vez más exigentes, los picos de demanda estacional pueden ser más pronunciados, las expectativas sobre la precisión de los pedidos siguen aumentando y, al mismo tiempo, los márgenes son cada vez más ajustados. A eso se suma el esfuerzo físico que muchas tareas de almacén implican
Tres aplicaciones que realmente importan
Por un momento, dejemos de lado marcas, modelos y especificaciones. En TRG creemos que una conversación sobre robótica funciona mejor cuando parte de una pregunta simple: qué hace el robot y qué problema concreto de la operación ayuda a resolver.
Picking
El picking es uno de los puntos de entrada más complejos para la robótica, pero también uno de los más habituales. Los robots de picking pueden asistir a los trabajadores y optimizar la forma en que los productos son retirados inicialmente de estanterías, racks y bins.
El problema: el picking manual es físicamente exigente y requiere mantener velocidad y precisión al mismo tiempo. Sostener ese nivel durante un turno completo no es sencillo. Además, capacitar nuevos integrantes lleva tiempo, algo especialmente crítico durante las temporadas de mayor demanda. Cuando el volumen puede duplicarse en períodos como las fiestas, contar con suficiente personal capacitado para mantener los niveles de servicio se vuelve un desafío importante.
Movimiento de materiales
Los robots también son muy efectivos para realizar movimientos punto a punto de pallets, cajas o totes dentro de una instalación. Según Audisio, puede ser un buen lugar para comenzar porque una primera implementación puede ser relativamente acotada: por ejemplo, un robot que traslada un pallet entre dos puntos de manera repetitiva durante toda la jornada.
El problema: mover materiales es indispensable, pero también es una tarea repetitiva que puede quitarles tiempo a trabajadores capacitados que podrían estar enfocados en actividades de mayor valor. Además, el componente físico introduce riesgos de seguridad. Y cuando una operación ya trabaja con recursos limitados, cada pallet que espera ser trasladado puede convertirse en una pérdida de productividad y throughput.
Clasificación
La robótica también puede utilizarse para clasificación. Los sistemas robóticos pueden reemplazar configuraciones de transportadores rígidas por flujos de trabajo más eficientes y flexibles. Cuando se diseñan correctamente, estos sistemas pueden escalar y adaptarse hacia arriba o hacia abajo según cambie la demanda.
El problema: los sistemas de transportadores fijos pueden dejar a una operación atada a una configuración que tenía sentido cuando fue instalada, pero que ya no necesariamente responde a las necesidades actuales. Agregar o quitar carriles fijos de despacho puede requerir inversiones importantes y períodos de instalación que afectan la operación.
La seguridad, primero
De acuerdo con Audisio, la seguridad suele estar entre las principales preocupaciones de quienes todavía no tienen mucha experiencia trabajando con robótica. Es lógico: incorporar robots por primera vez en una operación genera nuevas preguntas sobre cómo se moverán y cómo interactuarán con las personas.
Algunas de las preguntas más frecuentes incluyen:
- Cómo se orientan y navegan los robots dentro de la instalación.
- Cómo se integran con sistemas existentes, como Oracle o SAP.
- Cuál es la autonomía de las baterías y cómo se gestiona la carga.
- Cómo se asignan las tareas y cómo se controla a los robots.
No son preocupaciones teóricas. Son cuestiones que aparecen en implementaciones reales y que deben contemplarse desde el comienzo. La buena noticia es que pueden abordarse con el diseño, la integración y el acompañamiento adecuados.
Cómo ayuda TRG
La robótica no existe de manera aislada. Es una pieza dentro de un desafío operativo mucho más amplio.
Por eso, para entender dónde puede aportar valor, no alcanza con mirar fichas técnicas o comparar características de distintos robots. La conversación tiene que partir del flujo de trabajo real: cómo funciona hoy la operación, qué problemas enfrenta y dónde una solución robótica puede integrarse de manera efectiva.
Ahí es donde la experiencia de especialistas como Fabián Audisio puede ayudar a conectar la tecnología con las condiciones reales de una operación.
¿Querés explorar dónde la robótica puede generar valor en tu operación?
Hablemos. El primer paso no es elegir un robot. Es entender el problema que querés resolver.
